
Mi hija de 19 años decidió tomar un año libre entre la salida de la preparatoria y la entrada a la universidad. Como en esta casa “o se estudia o se trabaja”… ella consiguió trabajo como mesera en un café en el sur de la ciudad.
Siempre regresa muy cansada pero contenta de su trabajo, ha tenido que desarrollar nuevas habilidades y también ha valorado lo que cuesta generar un ingreso… pero ayer regresó casi llorando a casa.
Y es que resulta que cuando una “mesa” no deja propina, ella tiene que poner el 6% para que llegue al personal de cocina y de barra. Ayer atendió una mesa y la cuenta fue de más de $1,000 y cuando ella preguntó ¿cuenta cerrada? Le dijeron que sí, sin propina.
Ella se sacó mucho de onda pues, según ella dice, los atendió bien, sin errores en la comanda o en los alimentos. El servicio fue algo lento porque había mucha gente y la cocina estaba tardando es sacar los platillos. Pero ella se los llevó en cuanto estuvieron listos. Mi hija estaba muy triste y frustrada porque de su dinero tuvo que dar para completar la propina para cocina y barra por algo que estaba totalmente fuera de su control.
Todo esto me hizo reflexionar sobre las veces que decidimos dejar poca propina o castigar al mesero y sin propina y es a veces es por cuestiones ajenas a ellos.
Mi hija me ha contado que una vez una persona la “persiguió” para que le llevara el cambio de su cuenta pero el restaurante no tenía cambio y por eso ella no lo había llevado. Le han tocado berrinches de niños chiquitos… gente que no quiere ser interrumpida pero que ella debe hacer preguntas para traer completa la orden. A ella no le ha tocado, pero a otra compañera le tocaron unas personas que se fueron sin pagar la cuenta… y en ese caso, la mesera es quien tiene que pagar el importe total de la cuenta… y si la cuenta es grande, se le puede ir ahí el ingreso por un día de trabajo.
A nombre de una mamá de adolescente mesera, seamos empáticos con los meseros que nos atienden, no siempre está en control de ellos dar buen servicio. Seamos amables y demostremos educación ante todos, todos, todos. Yo sé que la propina es opcional en este país… pero pensemos que a veces decidimos dejar sin propina a un mesero por situaciones que no está en ellos solucionar y en algunos establecimientos, las reglas son así, un mesero sin propina es un mesero que de su bolsa tiene que completar para el ingreso del resto de las personas de servicio. Así, mi consejo es que si estás muy contento con el servicio dejes el 15% de propina, si no estás contento, deja el 6%, así el mesero(a) no tiene que dar la diferencia. No te vayas sin dejar aunque sea algo de propina . Hoy es el hijo(a) de alguien más, pero algún día podría ser el tuyo.